25 dic. 2012

DORMIRÉ ENTONCES



Adormece la luz en la desnuda fronda
el viento marchita las flores de los sueños
se derrama de verde el camino
con un purpúreo dolor de encrucijada.
 
Aguas mágicas evocan el fuego
de una silenciosa tumba cubierta de sombras,
titilantes luceros permanecen atrapados en la noche
y niegan la muerte que a su paso llora.
 
Despiertos los astros se desploman
sobre el mundo cubierto de bruma,
gris suplicio que se vuelve eterno,
gélidas ruinas construyen la memoria.
 
Olvidar… tal vez sería posible
más la historia se repite
marcando con sangre la piedra
que se jacta de ser condescendiente.
 
Perecederas mis manos
atrapan del vacío la nada
y evocan con nostalgia la esperanza
de un sentido que nos brinde la alegría de las formas.
 
Dormiré
tal vez… entonces
un profundo sueño
en la noche más hermosa del olvido
que destierre para siempre este recuerdo.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario