19 oct. 2012

LIQUIDÁMBAR DE OTOÑO



Esta tarde…
liquidámbar de otoño
se percibe la cadencia cacofónica del viento
junto a las voces de un roble carmesí
en el paisaje encendido de arces naranja.
 
El ciruelo incendia sus ramas de fuego
y los frutos se humedecen con palabras
cristales de sal que habitan quimeras
caudalosas señales saturadas de lágrimas.
 
Esta tarde…
perenne de luz
como silenciosa sombra se posa sobre la hierba
el vetusto césped que anida canciones
y arrulla las horas de aves viajeras.
 
Esta tarde…
extravío de amor
  se conmueven del sol las mareas
luceros de gracia y lluvia de estrellas
cáliz de tregua
espejismos de mi alma.

 

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