19 oct. 2012

HOY NO ME DISTE UN BESO



 
Hoy no me diste un beso
ayer tampoco, ni siquiera antes de ayer.
 
Y bien que lo sabe el viento
céfiro febril de mis sueños, luz cegadora de tus ojos.
 
Impetuoso delirio de mi espíritu
aliento extenuado en el espejo de tu pródiga sonrisa
sustancia atrapada en la fuente de mis labios
demonio acurrucado en las tersas y húmedas paredes
prístinas aristas vestidas de encaje, de luz y de sol.
 
Bosteza la bóveda del silencio suspiros marinos
como el azul del mar que estremece las sábanas
olas perfumadas de sándalo
destellos del alma que se llenan de sombras en la oscuridad.
 
¡Sí!...
Hoy no me diste un beso
ayer tampoco, ni siquiera antes de ayer.
 
  Se pilló el olvido tu último beso
¡Imperdonable extravío de mi alma!
caricia de un sendero melancólico
que deshilvana los muros del recuerdo
espaciosas montañas donde evoco el fuego
silencioso cristal, ave fugaz que me dejó sin nada.

 

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